miércoles, 17 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
cuadernos 13: matemáticas y realidad.
domingo, 14 de diciembre de 2008
cuadernos 12: reconstruction de christoffer boe (versión arreglada)
“Night and day, you are the one… I think of you night and day”, dice la canción de los créditos iniciales en Reconstrucción, antes de que la película abra con la imagen de un hombre haciendo flotar un cigarro entre sus manos. Luego de establecer una escena y hablarnos de los dos personajes principales, el narrador -quien va señalizando sentimientos y detalles subjetivos por toda la película- dice: “Es una reconstrucción pero aún así duele”. Poco después Alex, el protagonista, le dice a Aimeé, la mujer que conoce en el bar apenas 30 segundos antes, que es hermosa. Ella reacciona preguntándole qué más sabe y él responde: “Sé que tú eres mi sueño y yo soy el tuyo”. Acto seguido le explica cómo es que al conocerla en otro momento se enamoraría de ella de inmediato y luego le diría adiós, todo como si hablara de alguien más.
Este es el confuso escenario que presenta Christoffer Boe en apenas 5 minutos de película, retomando un hombre entra a un bar, le habla a una extraña y le dice cómo se acercaría a ella para enamorarla. Podría parecer la primera ingeniosa pretensión de una pretensiosa película. Y me parece que lo es, pero funciona a muchos niveles.
La película continúa con la historia de cómo es que Alex y Aimeé se conocen en la “realidad”, fortuitamente en el metro el hombre del cigarro flotante vuelve a aparecer como si nos indicara una línea de interpretación al conectar las escenas con su aparición. Alex espera a Simone su novia, de la cuál ha empezado a distanciarse últimamente y porque en sus sueños aparece otra mujer, él empieza a tener un valor culposo en su consciencia. Ya dentro del tren, un arranque hace que Alex camine por el vagón del metro, donde ve a Aimeé, y en un segundo impulso abandona a Simone al salir corriendo tras de la extraña. Cabe mencionar que las dos mujeres son interpretadas por la misma actriz.
Esta vez Alex entra al mismo bar del principio y ambos personajes entran a un engañoso juego de frases en las que los dos pretenden conocerse, refiriendo a clichés y frases de parejas, junto con los supuestos planes de un viaje a Roma van construyendo en su conversación la atmósfera de un humor cálido e íntimo pero notoriamente falso e incomodo a momentos. A partir de aquí hablemos de Baudrillard.
Después de la Orgía, nos habla de una cuestión invisible para el hombre común de la actualidad, sin embargo evidente en sus actos, decisiones e idiosincrasia. La velocidad de cómo se vive hoy en día, y la forma en que funciona la sociedad hacen del pensar un verbo de glamour y de opulencia. Nadie tiene tiempo. Hoy el ciudadano sabe lo que hace en el aquí y ahora más que en cualquier otra época. No, mejor dicho, sabe lo que tiene que hacer aquí y ahora. O al menos eso le han dicho.
La visión de un mundo que es posible recorrer en menos de 80 días, la automatización y la “inmensa libertad” donde la identidad es un requisito más que un privilegio hace del hombre de hoy un engrane aprisionado entre los demás, en una máquina que no funciona ni para el mismo ni para su entorno. Para este hombre, ni Dios, ni el amor, ni la libertad, ni la comunicación existen en un mundo donde el ruido es el omnipotente sin razón.
Regresemos a la película. La pareja va al cuarto de hotel donde se queda Aimeé, quien acompaña a su esposo, un hombre mayor, en un viaje de negocios para la publicación de su nuevo libro. El hombre se ha ido y regresará hasta la mañana siguiente. Alex y Aimeé pasan la noche juntos y quedan de verse a medio día. Alex sale del hotel solo para darse cuenta que aparentemente lo ha perdido todo.
Su departamento no existe, su mejor amigo no lo reconoce, así como su novia dice nunca haberlo visto, y su papá a quien no le gusta ver, lo tira de loco. Y bien, pierde hasta su cartera. Alex en una noche deja de ser ciudadano, hijo, amigo, hombre y se enfrenta a si mismo por primera vez. Su primera decisión es empezar por el amor y va a la cita con Aimeé, es lo único que aún tiene.
El momento en el que él se enfrenta a una realidad donde su identidad ya no se basa en conexiones con otras personas y la introspección empieza a ser su único recurso para literalmente lo que sea, Alex se ve en la posición de salvarse a si mismo por que no hay nada más en qué soportar su existencia.
Baudrillard plantea algo similar usando a la sociedad actual como un sujeto. Existe una programación masiva, que la cultura se impuso a si misma cuando fue notorio que un diseño consciente iba a ser imposible, se definieron estilos de vida, lo saludable y no saludable, lo bello y no bello. De 30 años hacia el presente han ido acordes al monstruo de crecimiento poblacional, estas líneas de comprensión, y se han ido reforzando especialmente por los medios de comunicación. O en su defecto debilitando, pero siempre, siempre, se ha mantenido en constante multiplicación. Un ruidoso poblar en numeros de potencias.
Alex es un ideal hombre normal. Fotógrafo, tiene todo lo que un hombre debe de tener, un buen ejemplo de hombre feliz y desacomplejado hoy. Tiene un mal padre, una novia incondicional y sin embargo se mantiene soltero, un mejor amigo y bueno lo único que le faltaría es una mascota.
Sin embargo este ideal que todo hombre debe alcanzar, o mejor dicho al que todos podemos relacionarnos ideológicamente en la película se muestra formado por factores que, cada uno, terminan siendo por separado el eslabón más débil en su existencia, todas estas cosas que hacen de su vida ideal son las que al mismo tiempo la arruinan, y el descubrimiento de una aparente ilusión de un complemento desconocido y sin motivación lo completa. ¿Qué complemento? Claro que la mujer de hoy, eternamente incompleta e incomprendida. Ilusión.
El encuentro con Aimée en el café vuelve a confundir a Alex, primero reconociéndolo y luego actuando como si lo viera por primera vez, pero siempre cálida. Un hombre perdido busca a una mujer que lo obligue a amar, haciendo a un lado su identidad de macho o no macho, de otra forma el hombre de hoy puede vivir sin ello, eso le han dicho, él lo ha entendido. El esposo de Aimée lo dice más puntualmente, en su opinión el amor es distinto para el hombre en general que para la mujer en general; para la mujer es una decisión consciente, mientras el hombre espera que el amor lo sorprenda y atrape, los papeles se han transferido. Cuando se ven en el café Alex le dice a Aimée: “No sé nada. No sé nada y quiero saberlo todo”.
Aimée y Alex deciden huir esa noche, pero no sin antes despedirse de sus vidas pasadas. Aimée sufre la despedida mientras Alex parece culposamente disfrutarla, pero Aimée sí logra concluirla, cuando Alex torpemente falla, duda y pierde a Aimée, que aunque aún podemos decir que lo ama no puede concebir hacer una decisión por puro amor. Sin embargo ella siempre piensa, y si él no piensa parece que puede existir una oportunidad para ambos, sin embargo Alex como buen hombre de hoy está confundido y necesita poder, entonces voltea en búsqueda de Aimée. Ha dudado de nuevo y esta vez no hay nada más que hacer, el amor se ha muerto por grande, por invisible y por ser no cuantificable. El hombre de hoy no sabe vivir con amor, en su eterna búsqueda parece ser el único camino inexplicado al ignorado alcance de su científica realidad para comprender su existir en la faz de la Tierra.
Aimée y Alex se topan en el hotel y ella no lo reconoce. Alex ha tomado la decisión autodestructiva de no decidir. Aimée se va, dejando a Alex atrás, dejando el sentimiento por quedarse con su control. Después de vivir esto, la película lleva a Alex al pasado, justo la mañana posterior a cuando conoce a Aimée, dándose cuenta que la elección correcta la había tomado al vivir esa noche con ella, y el error fue pedir más, por que ya no había un después de esa noche que buscar, eso ya no existirá para él.
El hombre ha usado su creatividad para construir ilusiones a través de la tecnología, y aprovecha las ideas de la post modernidad viviendo en un estado opiático, en sus convicciones ya sea real, intervenido por la información y el uso de la tecnología, por volver a cada individuo tan grande como la superficie del planeta y el lado brillante de la Luna, o todos los mencionados.
Reconstrucción se puede conectar con el texto de Baudrillard en muchos niveles. La dificultad es en la correcta interpretación de la película, si es que existe única. Sin embargo creo que el gran punto en la película es hablar del reconocimiento del fin de la orgía, por que puede que toda la película tome lugar en la cabeza de Alex, primero pensando en el fin de su vida como la conoce, el misterio de volver una aventura, algo desconocido, su nueva vida a través de una mujer. El fracaso es inminente por las pocas y muy endebles columnas que se deben mantener de pie. En este caso el valor, el amor y la confianza sobre todo, esta última enaltecida como la gran catalizadora para que el combustible siga quemando en el corazón. Reconstrucción habla del quisiera, del estaría, del debería o no debería, de considerar al amor como secundaria prioridad, pero como tarea básica a cumplir.
El film termina así: Alex se despide de una dormida Aimée, la besa en la mano y ella no despierta, con una serenidad fúnebre Alex ve a Aimée con pena, parece convencido que él no es príncipe que la salve de su sueño. Él no es el sueño de ella, ni ella el de él.
Entonces el narrador lee: La mujer se ha ido. La risa se ha desvanecido. Pero el hombre sigue ahí. Solo. Obsérvenlo. Todo es ficción. Es una reconstrucción. Pero incluso así duele.
martes, 25 de noviembre de 2008
cuadernos 11: Jeff Koons, Haim Steinbach y los desconocidos 80’s de Jordan (para mi)
Jeff Koons, Haim Steinbach y los desconocidos 80’s de Jordan (para mi).
Vico Martínez Fernández
El simulacionismo americano de mitad de los ochentas (masomenos del 83 al 87) se basa en NY, antes de la crisis del SIDA, la caída del muro de Berlín como consecuencia de la caída de la URSS y que Bush padre llegara al poder. Así el arte (o como usted quiera llamarle) es influenciado por la política económica de Ronald Reagan, el entonces presidente de los Estados Unidos y lo que el arte significa en ella como expresión cultural.
Esta época fue marcada por el glamour, la música pop, la moda y lo gráfico que dominaban los ojos de todo NY, los inmigrantes rusos eran los que más entraban a NY a trabajar y establecerse como nuevo poder económico, formando parte en la situación corrupta y peligrosa de la ciudad, una que aún no era controlada por el orden cosmopolita que hoy rige en su mejor parte.

related and different
-1985-
Haim Steinbach
Grandes expositores de la época fueron Jeff Koons y Haim Steinbach. Ellos fueron parte de una exposición que tuvo gran atención por la crítica, New Sculpture. Hal Foster en su libro The Return Of The Real, habla de ambos como eje de la Commodity Sculpture.
Este tipo de escultura, dice Foster, se desarrolla a partir del arte apropiacional, alejándose de la tradición escultórica, Koons y Steinbach basan su trabajo en el readymade, pero no uno como el que conocimos en The Fountain, sino uno con un conflicto entre la representación y la abstracción. La llamada escultura de Steinbach, así como describe Hal Foster, es una nueva escultura que colisiona el alto arte y la cultura de comodidad.
Profundizando en ello. El trabajo de ambos basaba su expresión en cómo se presentaba la escultórica obra justo a la mitad de la década. Jordan es drafteado por los Chicago Bulls en 1984, y se retira 9, 14 y 19 años después. Niké lanza los Air Jordans, ícono fashionista de la época, ícono de diseño de la generación. Steinbach se apropia del producto y Koons del concepto volador del jugador fenómeno, el hombre que puso a la NBA en el lugar más alto jamás visto, saltando.
Su nombre es Micheal J (Jordan, no Jackson, o J Fox, -quien en Back To The Future II también tiene sus tenis de basketball nombrados tras el apellido su personaje McFly… ¿Tributo?, ¿accidente?- ¿cuál sería más importante?) y en esos años, él estaba listo para volverse inmortal.
Quisieran todos tal vez, ver ese balón de basketball cuando apenas ha cruzado la red, en el punto más alto que lo lanza Jordan, o tal vez cuando la velocidad de sus pases alcanza su aceleración máxima en el lance, volando. Ver los zapatos que logran ese correr, que permiten esos magníficos saltos, que combinan tan bien con todo. Todos quieren ser Jordan, y morirían por tenerlo en los Nicks en NY. Esos momentos en que el epicentro del mundo era Estados Unidos, y todos los ojos de Estados Unidos estaban centrados en un hombre y sus herramientas de trabajo.

One Ball
50-50 tank
-1985-
Equilibrium series.
Jeff Koons
Koons y Steinbach en este caso aprovechan un objeto de deseo, un concepto de deseo para que por común denominador no sea víctima de la economía, y disminuya su valor. Algo tan maravilloso no debería de ser barato y pasajero. Por eso valía la pena retirarse tres veces. En otras palabras, probablemente si algo como lo que sucedió con Koons y Steinbach cuando entró a la NBA hubiera sucedido cuando entró a la MLB, Jordan probablemente no hubiera tenido que regresar al basketball jamás. Tal vez, pero jordan apestaba jugando beis.
Los escultores no esculpen un objeto. Esculpen lo que está alrededor del objeto, esculpen el lugar donde va a estar el objeto. Los zapatos no van a estar en tus pies, en los pies de nadie, ya que sólo Jordan sería digno. El balón no lo va a tocar nada (en apariencia), ni nadie, estará suspendido como en su momento más glorioso, el momento crítico en el que todos lo ven y se preguntan si entrará o no. Así debe estar el balón si no está en manos de Jordan.
La nueva escultura se apropia de lo que ya sabemos del objeto, del valor que puede estar en la etiqueta, transgreden el sistema mundial que rige el mundo glamoroso de los yuppies que han sustituído a los hippies, punks y a la psicodelia, cambiados por el dinero, la bolsa, Tom Cruise, el pop, y una revolución pornográfica más que sexual. Ambos artistas toman esto y lo aceleran, lo exponencian y lo llevan al límite. Lo que dicen Koons y Steinbach con related and different y One Ball 50-50 tank es que no hay otro tiempo como el presente y ni el mismo Jordan lograría repetir la sensación de verlo jugar por primera vez, que no habría mejores zapatos, ni un mejor tiro, sólo una repetición de lo mismo, una y otra vez, movimientos imbatibles por mortales. Las esculturas hacen de Jordan un semi-dios, más allá de los precios y juicios, Michael es único e insuperable. El numero 23 es el aire que sólo él respira, y que sólo Koons y Steinbach pueden recrear sin él. Ese aire que en pleno salto él dejaba entrar en sus pulmones y mágicamente le daba la capacidad de volar como ninguno. Simulan a Jordan con su simple concepción imaginaria. Así yo puedo ver hoy en día a Jordan sin tener que haber nacido en los setentas.
(.V) yo no tengo unos Air Jordans.
martes, 11 de noviembre de 2008
Radiohead en México
Radiohead acaba de poner en su página oficial de tourdates los siguientes países:
Chile el 27 de Marzo de 2009 en el estadio de San Carlos de Apoquindo comprar boletos
Argentina, sin fecha ni link, sólo dentro de marzo del 2009
Brasil, sin fecha ni link, sólo dentro de marzo del 2009
México (!!!!!!!!!!) sin fecha ni link, sólo dentro de marzo del 2009
Tour Dates Radiohead
(.V)2+2=5
miércoles, 29 de octubre de 2008
cuadernos 10: I am the Wolfman!
The Wolfman by Tim Hope
Ora que va a ser el día de muertos y halloween. La terrible caída psicótica del hombre lobo. Busquen la versión corta con mejor audio pero un guión y voz más chafas.
(.V) My rocket is made from pure carbon and smashes through planets (like this one).
Ora que va a ser el día de muertos y halloween. La terrible caída psicótica del hombre lobo. Busquen la versión corta con mejor audio pero un guión y voz más chafas.
(.V) My rocket is made from pure carbon and smashes through planets (like this one).
sábado, 25 de octubre de 2008
cuadernos 9: David LaChapelle en México
LaChapelle trabajaba en el Studio 54 cuando era un jovenzuelo en sus 20's, ahí un día el mero Andy Warhol le dió chamba de fotógrafo para su revista Interview.
De ahí, durante los 20 años que siguieron David LaChapelle se ha hecho reconocer por su excéntrico estilo, al fotografiar a famosos (de todo tipo de famosos, not just TV-famous shit) en sesiones llenas, rellenas y hechas de postmodernismo pop-sexual-humorístico, siendo visto en todo el mundo con admiración kitsch.
En febrero van a exponer fotos de su Heaven to Hell (2006) en el Antiguo Colegio de San Idelfonso, durante un par de meses.
Les dejo un video dirigido por él (ah, por que también dirige) de los Dandy Warhols, en el que podrán ver un poco de su ironía característica...
(.V)Heroin is so pasee, hey.
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