miércoles, 3 de noviembre de 2010

Reconstruction de Chistoffer Boe en silencio

La opera prima de Christoffer Boe, que le hizo merecedor de la Cámara de Oro en Cannes, en silencio es muy interesante. De esta forma no sabemos los nombres, no escuchamos sus voces, no hay música que nos indique qué sentir, sin embargo mucho sigue tranmitiéndose. En hora y media, Boe logra crear un mundo visual, rayando en lo gráfico. Sin sonido las texturas incrementan su poder, encontramos la importancia que tiene la piel para el director, explorando lo aparentemente llano, nos deja ver las costuras en los personajes, las pequeñas grietas que nos dejan entrar en ellos.



Luego el humo, que parecía ser un elemente importantísimo, lo sigue siendo, sin embargo descubrimos que no lo es por si solo. Nos encontramos con el bao, con la humedad en el aire, en los vidrios. Boe en contraposición nos muestra un humo limpio, perfecto en su movimiento, que juega en medio de la inmensidad húmeda de una ciudad helada. Los cortes son ràpidos, fuertes con poca lògica en su sentido, pero con un gran impacto emocional por medio de lo superficial de la imagen.

Boe ha puesto su cámara magistralmente por toda la película, y a pesar de que me sé la película de pies a cabeza, la intensidad del drama sigue ahí. Claro, es distinto, podría decir que me he dado cuenta de cómo el sonido hace de una película invasiva, entrando sin preguntar a mi cabeza y haciéndose presente al rededor de mi. Así sin voz, ni música mas que ese zumbido sigiloso de mi PS3 y el ambiente afuera de mi casa son los complementos de viaje que llevo conmigo. Ahora me encuentro dentro de la pantalla, casi invadiendo a la película, completándola con mis ideas, mi cabeza, mis recuerdos, mi lógica. Yo puedo decidir qué se escucha en el fondo del diálogo emocionalmente intenso, probablemente yo podría a mi refri.




La experiencia se ha revolucionado y ahora juego con la película, aunque no es completamente interactivo parece serlo en ciertos momentos, en los que mis decisiones o recuerdos complementarios a la imagen, coinciden o encajan con el siguiente cuadro y si no fuera así, yo puedo inventarme algo que lo haga.

martes, 1 de junio de 2010

Gimme Shelter - Albert y David Maysles



En un proyecto muy ambicioso los hermanos cineastas se disponen a filmar uno de los eventos Pop más polémicos de su época. Justo en plena globalización de lo que hoy conocemos como rock, y apenas sucedido el éxito de Woodstock, los Rolling Stones se disponen a dar un concierto gratis en el centro de San Francisco.

Para capturar el viacrucis que flagelaría a la banda los hermanos Maysles se armaron de un equipo de cámaras y camarógrafos (incluído el gran señor de Star Wars, George Lucas) para transformar al fenómeno mediático de la fiesta gratuita frente a una banda de rock, una experiencia cinematográfica que perduraría y que ni ellos o la misma banda, se imaginaban que terminaría así.

A los RS les bloquean todo camino que encuentran, del centro de San Francisco van a las afueras y luego un poco más lejos, hasta encontrar un espacio 'propicio' para dar el concierto, donde todo aquel inadaptado llegará de todas partes del país para presenciar a los magníficos Rolling en comunidad, o al menos esa es la idea.



Las complicaciones llegarán por la pobre organización del evento la que provoca que la gente tenga fricciones y mientras se nos muestra cómo es que la banda ve su propio documental, se nos irá develando también algo que detona toda esta energía y la construye en forma de tragedia. Al final el resultado expresa un sentimiento que alcanza adentrarse en la realidad de la condición del hippie inadaptado como algo románticamente trágico. Hay que verla para creerla.